El burdel más enfermo del mundo. Puedes escoger niñas de 6 años y…


¿Y tú lo harías con un robot? No es novedad que la tecnología esté llegando a niveles sorprendentes, las personas ya no pueden hacer nada sin un aparato electrónico. Pero de ahí a tener relaciones con una máquina, hay una graaaan diferencia. Aunque no lo creas, en Europa los hombres pagan por un par de caricias mecánicas. Son muñecas, pero los hacen tan felices que algunos han considerado llevarlas a casa. ¿Cómo pasó? 



El burdel de muñecas está causando sensación en toda Europa. ¿Cómo te lo imaginas? Tan simple como entrar a un club nocturno de ¨vendedoras de caricias¨. Tras las cortinas hay un sinfín de chicas plásticas que te reciben. Claro, todas con cuerpo escultural y cara de ángel, pero ¡no te preocupes! El menú es variado; créeme, hay de todos sabores y colores: altas, chaparritas, rubias, morenas, pelirrojas, asiáticas... y si buscas algo más especial, sólo PIDE




No tienen nada que ver con las muñecas que todos conocimos, con cara deforme, más planas que tu vecina y maquilladas como payasos. Ya sabes, algo así: 


La industria de las muñecas ¨cachondas¨ ha evolucionado para bien y por ello se han vuelto el juguetito favorito de los hombres. El silicón nunca fue tan bello, son tan perfectas que su ¨piel¨ es muy parecida a la humana, hasta tienen detalles como pecas, lunares e incluso vello. ¡En serio! Esto será un peligro para muchos matrimonios.


Tienen altura promedio y la mitad del peso de la mayoría de las mujeres: ¡sólo 30 kilos! Ideal para manejarlas como se les antoje en la cama; no sólo pueden realizar el Kamasutra entero, sino repetirlo las veces que quieran. 

Pero hay un ¨pequeño¨ detalle: no puedes entrar ¨como Juan por su casa¨. Para ser de los elegidos para pasar noches locas con estos bombones tienes que hacer una cita por medio de la web, para que expliques cómo quieres que sea tu encuentro, cuentan con servicios especiales como tríos, encuentros de grupo y hasta con niñas menores de edad. Esta empresa hace su mayor esfuerzo por complacer las fantasías de todos sus clientes.  


El ¨chistecito¨ cuesta desde 84 dólares por media hora hasta 155 por hora y media. Pero si no quieres ser parte del montón, puedes pedir servicio a domicilio. Claro, el costo es el doble pero nada como estar en casa. 


En cuanto a enfermedades no hay por qué preocuparse, son desinfectadas después de cada cliente, y por higiene siguen la regla de cualquier club: el uso de ¨gorrito¨.


Están trabajando con la posibilidad de complacer a las chicas con muñecos artificiales, así que el futuro que espera a las siguientes generaciones en cosas de la cama es de locos. 

¿Tú lo harías?

Recomendados
Recomendados